sábado, 14 de diciembre de 2013

Aussie-aniversario... un año en el exilio?


7 DEC 2012 - AUSTRALIA INMIGRATION, es lo que se puede leer al abrir mi pasaporte.. un año desde mi llegada a la tierra que un día me prometí volver... a mi llegada tan sólo una dirección, un número de teléfono y una persona en mi espera... me acuerdo perfectamente como me temblaban las piernas esperando que en la aduana del aeropuerto me preguntaran el por qué de un billete de ida y no de vuelta, pero ni yo tenía la respuesta en aquel momento ni ahora la tengo, recuerdo que tan sólo tenía ganas de salir de allí y empezar a vivir. Las horas se me hicieron eternas por el centro de la ciudad donde caminaba para hacer tiempo hasta que Dailos me acogiera en su casa.

Era la única persona que en aquel entonces conocía aquí... hace años coincidimos en Las Palmas, pero jamás podría pensar que nos volveríamos a ver en Sydney, pero así fue, y durante unos días me ofreció su casa y su experiencia en la ciudad para empezar a adaptarme a lo que sería mi nuevo futuro... algo que jamás podré dejarle de agradecer... pero aquí estoy, un año después, preguntandome cada mañana que qué será la próximo que tengo que hacer, y sin duda hoy es un día para valorar... un año da para mucho, pero en realidad se hace corto cuando pulsas el botón de reset y todo vuelve a empezar.

Ha sido un año de esfuerzos y de sacrificio, pero también ha sido un año de disfrutar y aprender. Mi aventura a mi llegada no pudo ser mejor, porque sin apenas haber visitado la ciudad ya estaba encaramado en una furgoneta con 7 "alcarreños" surfeando la costa del país, levantando tiendas de campaña en medio de la nada, comiendo en barbacoas públicas, riéndo y disfrutando del sol, de la playa y de la naturaleza como solo este país puede ofrecer. Al acabar las navidades empezaron las clases de inglés, dandome ese impulso formativo que hace tiempo había abandonado, y en unas semanas ya me había sacado el título de monitor de natación, que a finales de enero me permitió encontrar la piscina donde actualmente trabajo y donde ya he enseñado a nadar y a disfrutar de mi deporte a más de 50 niños... algo que tan sólo he sido capaz de apreciar en estas fechas, cuando botellas de vino, cajas de chocolates y regalos inundan mi habitación como agradecimiento por mi amor incondicional a este deporte.

Pasado unos meses, con el dinero hasta el cuello, pude empezar a vivir... con un trabajo estable, tras meses de esfuerzo y de horas metido en el agua, y una vez finalizado mi curso de inglés, decidí que era momento de quedarse y de buscar nuevas opciones... entonces es cuando empecé mi nuevo curso de Desarrollador Web y acepté trabajar como becario en una empresa de Telecomunicaciones. El invierno había llegado, mis amigos "alcarreños" y todos aquellos que había conocido, marcharon como es habitual por aquí, y mi vida se centraba en estudiar, trabajar en la oficina por la mañana y en la piscina por la tarde, y dedicar los fines de semana a jugar al fútbol, al basket y a surfear.... pasaban los meses, y notaba que las fuerzas se me agotaban y entonces en Septiembre decidí dar la gran sorpresa y volver a casa para recargarme de buena energía y volver a enfocar mi vida desde otra perspectiva...

Sin duda, el mes de vuelta a casa fue más especial de lo esperado, fue un momento de alegría y de disfrute, pero sobre todo fue un momento que me permitió sentarme y pensar en qué es lo que quería hacer y cómo lo tenía que hacer, y sin más volví a despedir a los míos, volví a montarme en ese avión y dar un giro a mi vida... cambiar de ambiente, cambiar de casa, disfrutar de lo que hago y aprovechar de las oportunidades que sólo este país te puede ofrecer. 

Tras un año es inevitable no pensar en toda la buena gente que he conocido aquí, es inevitable dejar de pensar que pase lo que pase tengo la sensación de que esté donde esté siguiendo transmitiendo mi alegría a la gente que me rodea y que esté donde esté hay gente que se acuerda de mí y que me valora por lo que soy y por lo que hago... pero lo que también es inevitable es dejar de pensar en los míos, y es cuando mas lejos estas cuando te das cuenta de lo mucho que se echa de menos a la familia y a los amigos y lo mucho que se le echa en falta cuando lo necesitas. Tengo la sensación de que empiezo a ser parte del olvido, de qué ya no soy parte de lo que toda la vida he sido, noto que mi imagen empieza a disfuminarse y borrarse de la realidad de mi mapa, pero cuando se va borrando de un sitio empieza a proyectarse en otro y mi imagen crece desde las antípodas, con otra forma y con otra silueta, pero con las misma sonrisa en la cara...

Hay muchos días que me pregunto a mi mismo, qué coño hago aquí? enseñando a nadar las niños más ricos de la ciudad a las 7 de la mañana y cuidando y enseñando español a niños... estoy quizás echando a perder mi potencial? estoy quizás pasando la oportunidad de hacer algo mejor? algo más grande? todos los días ronda la misma pregunta en mi cabeza, pero pasan los meses, sigo viendo el sol salir desde un playa sobre mi tabla, me cuesta hablar y escribir en español algunas mañanas, sigo postrado tardes y noches delante de un ordenador trabajando en proyectos, sigo estudiando para no perder el hilo en mi mundo de teleco, sigo dandole patadas a un balón y bajando al parque a tomar una cerveza... esta claro que pasa el tiempo y que no puedo cambiar el mundo pero si que puedo hacerlo un sitio mejor!

(dedicado a todos los que están lejos y que cada mañana se preguntan, qué coño aquí? nadie lo sabe, pero no dejes de hacer lo que te gusta y de sonreir cada día por hacerlo... lo dicho, no podemos cambiar nada de lo que nos ha tocado vivir, pero si que podemos hacer de esto algo mejor!!!!)  

1 comentario:

  1. No es el exilio . es tu elección. No seas tan negativo, pues en un año has vivido experiencias y conocido gente maravillosa , que muchos , incluyéndome yo no lo tendemos nunca. Siéntete afortunado y no exiliado. Siempre estás en el pensamiento de todo los que te conocen, pues eres especial y con un par de cojones para lanzarte al mundo y conseguir ser FELIZ.

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